viernes, febrero 22, 2013

Una fiesta en cada concierto



Madre Máquina es uno de ésos grupos que, si uno ya los disfruta cuando los escucha en su casa, en concierto es una experiencia diferente y mucho más enriquecedora. Hablo del concierto que dieron el pasado sábado 16 en la sala Stereo de Alicante.

Una servidora les sigue desde hace algunos años y no dejan de sorprender. En esta ocasión, presentando nuevo disco, el tercero ya, “La orquesta será dominada”, al que dedicaron gran parte del concierto, pero sin olvidar canciones de sus anteriores discos, como “Arena húmeda”, de su segundo disco, “Cruzarse de brazos”, del 2010.

Como decía, sus conciertos están llenos de una energía desbordante. Sus letras, por otro lado, reflejan su visión de la realidad, una visión llena de ironía, crítica, crudas verdades y alegría. Unas letras llenas de matices, al igual que su música. Ello se debe a las composiciones de su cantante, Pablo Mateos.

También es de destacar la incorporación de un nuevo miembro al grupo, José A. López, que añade una segunda guitarra y más energía, algo de lo que ya podían presumir cuando eran un trío.

Uno de los aspectos más destacados de sus directos es, indiscutiblemente, su enorme sentido del humor. No te dejan indiferente y no puedes dejar de esbozar una sonrisa o reirte a carcajadas con sus ocurrencias y su naturalidad en el escenario.

Y poco más que añadir, si digo que, además, son de mi ciudad, Alicante, y que, como a tantos otros grupos alicantinos, creo que se les debería de prestar mucha más atención. Y con esto me refiero, más que a los medios, al público, que parece recelar muchas veces de unos músicos que vivan en su misma ciudad, como si ello fuera muestra de menor calidad ante grupos extranjeros o grupos nacionales con “caché”. 

Larga vida a Madre Máquina. ¡ He dicho, copón¡

1 comentario:

Genuine Dao dijo...

Un abrazo, #siempreunabrazo ;D